Contrariamente a las provincias del Oriente, la islamisación de Marruecos no era fácil ya que ha durado medio siglo de conquistas.
Después de la conversión de la población local aparecen las primeras intenciones de la voluntad de separarse de la tutela de los Califas de Oriente. Estos intentos en 788 J.C. logran la aparición de la primera dinastía islámica en Marruecos, los Idrissides. El hombre que estaba detrás de este suceso político era el cherif Idris ibn Abdellah, descendiente del profeta.
Después de haber escapado al masacre cometido por los Abbasides al final de la batalla de Fakh cerca de la Mecque (786 JC) se
instala en Walili (volúbilis). Sostenido por los Awraba y luego por otras tribus amazigh, comienza a formarse un reino.
Poco a poco somete a Tamesna (region de Salé), Fazaz (región de Azrou-Ain Leuh) y luego Telemcen. El Imam Idrisse muere en 791 J.C. asesinado por un emisario del Califa abbaside. Su hijo Idrisse II, nacido dos meses después, fué reconocido solemnemente a la edad de 12 años. Muy temprano muestra afinidades políticas. De esta manera funda la ciudad de Fes y extiende su poder sobre todo el territorio marroquí. Por la primera vez las tribus amazigh, que eran independientes, fueron reunidas bajo una sola autoridad musulmana.
